Discernimiento en la Fe
Una Guía Sencilla sobre lo Oculto: Entendiendo las Advertencias de la Biblia
¿Alguna vez te has preguntado por qué prácticas como el tarot, la ouija o consultar a un médium son vistas con tanta seriedad en la fe cristiana? A menudo, la cultura moderna las presenta como un pasatiempo, un juego inofensivo o una forma de autoconocimiento. Sin embargo, desde una perspectiva de fe, estas acciones no son un juego, sino una puerta a un mundo espiritual peligroso; una puerta que la Iglesia, como madre cuidadosa, nos ruega no cruzar.
El principal peligro de buscar conocimiento o poder en estas fuentes prohibidas se puede ilustrar con una analogía:
Consultar a un adivino es como intentar iluminar una habitación oscura encendiendo un fuego con gasolina: aunque parece que obtendrás luz rápidamente, terminarás perdiendo el control y quemando toda la casa.
Esta guía te ayudará a comprender el fundamento bíblico de estas advertencias, explicando por qué la fe nos llama a rechazar estas prácticas para protegernos de un daño espiritual real.
2. La Advertencia Principal: ¿Qué Dice Exactamente la Biblia?
La prohibición más clara y contundente sobre las prácticas ocultas se encuentra en el Antiguo Testamento, específicamente en el libro del Deuteronomio. Este pasaje no deja lugar a dudas sobre la gravedad con la que Dios considera estas acciones.
La cita clave es Deuteronomio 18:10-12, que advierte de manera directa:
"No haya entre los tuyos quien haga pasar a su hijo o su hija por el fuego, ni vaticinador, ni astrólogos, ni agoreros, ni hechiceros, ni encantador, ni espiritistas, ni adivinos, ni nigromantes, porque el que practica eso es abominable para el Señor, y por esas abominaciones los va a desposeer el Señor tu Dios delante de ti."
Para entender mejor esta advertencia, podemos desglosar las prácticas prohibidas en un lenguaje más actual:
• Vaticinador/Adivino: Toda persona que intenta predecir el futuro o conocer lo oculto a través de medios no divinos, como el tarot, las cartas o la astrología.
• Espiritista/Nigromante: Aquel que intenta contactar o consultar a los espíritus de los muertos, a menudo a través de un médium o prácticas como la ouija o el "juego de la copita".
• Hechicero/Encantador: Quien utiliza rituales, conjuros, amuletos o encantamientos para intentar manipular la realidad, a otras personas o las fuerzas espirituales.
Pero, ¿por qué estas acciones son consideradas tan graves o "abominables"? La respuesta no está en el acto en sí mismo, sino en la traición espiritual que representa.
3. El Corazón del Peligro: ¿Por Qué es una "Abominación"?
La palabra "abominable" en la Biblia indica una traición fundamental a la relación de confianza con Dios. Involucrarse en lo oculto es, en esencia, darle la espalda a Dios para buscar poder, control y conocimiento en fuentes que son enemigas de Él.
Basado en las enseñanzas espirituales, las consecuencias de estas prácticas son profundas y peligrosas:
1. Abre las Puertas a la Influencia Demoníaca Las habilidades que se manifiestan en la clarividencia, el espiritismo o la adivinación no son dones psíquicos neutrales, sino que pertenecen al orden "preternatural (demoníaco)". No se trata de un poder personal, sino de algo que, como enseña la Tradición, "otorga... el demonio". Quienes participan en estas prácticas, a menudo sin saberlo, están interactuando con espíritus malignos que se disfrazan para engañar y dañar.
2. Causa Contaminación Espiritual Participar en estas actividades, aunque sea por curiosidad, deja "trazas" o una contaminación espiritual en la persona. Esta contaminación puede manifestarse en pesadillas recurrentes, una profunda falta de paz interior, ansiedad y otros daños espirituales mucho peores que afectan el alma.
3. Dificulta la Liberación Cuanto más se adentra una persona en el mundo del ocultismo, más difícil es salir. Los espíritus malignos con los que se establece contacto "no te dejan en paz". La liberación de estas influencias puede requerir un largo y difícil camino de oración, penitencia y ayuda espiritual.
Para no caer en estos engaños, es crucial aprender a distinguir entre los mensajeros genuinos de Dios y las peligrosas imitaciones que ofrece el enemigo.
4. No Todos los Mensajes Vienen del Mismo Lugar: Distinguiendo las Fuentes
El mundo espiritual es complejo, y no toda experiencia extraordinaria viene de Dios. El demonio es el gran imitador y busca confundir, por lo que es vital saber quién habla y de parte de quién. La siguiente tabla resume las diferencias clave entre un mensajero de Dios y un intermediario del ocultismo:
Figura de Origen Divino (Sobrenatural) | Figura de Origen Falso (Preternatural) |
Vidente/Profeta: Es un "instrumento de Dios" que recibe una visión o un mensaje para el bien de la Iglesia. Su misión es transmitirlo con absoluta fidelidad, sin añadir opiniones personales. Es crucial recordar que poseer carismas no es señal de santidad. Como enseña la teología espiritual, incluso Judas pudo haber realizado milagros en nombre de Cristo. | Clarividente/Médium: Es un intermediario con el mundo de los "bajos espíritus". Sus habilidades no vienen de Dios, sino que son de orden demoníaco. A menudo imitan la verdad para engañar, como el tarotista o el espiritista. |
Un ejemplo bíblico fundamental para entender esto se encuentra en Hechos de los Apóstoles 16:16-18. El pasaje narra la historia de una joven esclava que tenía un "espíritu adivino". Ella seguía a San Pablo y sus compañeros gritando: "Estos hombres son siervos del Dios altísimo que os anuncian un Camino de salvación".
Lo que decía era verdad. Sin embargo, San Pablo, después de muchos días y "cansado de ello", discernió que el espíritu que hablaba a través de ella no era de Dios y lo expulsó en el nombre de Jesucristo.
Este evento revela la estrategia más peligrosa del enemigo: mezclar la verdad con el engaño para ganar confianza. Un sabio sacerdote lo explica con una poderosa analogía: "Tienes un litro de leche purísima y echas tres gotas de veneno, y se volvió todo veneno". Del mismo modo, un mensaje puede contener un 99% de verdad, pero si su fuente está envenenada, todo el mensaje se vuelve mortalmente peligroso para el alma.
La mejor defensa contra el engaño es aferrarse firmemente a la verdad revelada y a las prácticas seguras que la fe nos ofrece.
Herramientas para el discernimiento
1.0 Introducción: El Fenómeno de los Falsos Profetas como Desafío Pastoral
En el campo de batalla espiritual contemporáneo, asistimos a una notable proliferación de supuestos mensajes y mensajeros divinos que, amparados en la piedad popular, amenazan con sembrar confusión y desviar a los fieles del camino de la verdad. Las Escrituras nos advierten que la aparición de falsos profetas es una de las señales de los tiempos, lo que convierte el discernimiento riguroso en una necesidad pastoral estratégica de primer orden. Proteger la fe de las comunidades y la integridad doctrinal de la Iglesia frente a estos engaños es una tarea ineludible que requiere claridad, prudencia y una sólida formación.
El propósito de este análisis es, por tanto, identificar los patrones de engaño más recurrentes y desarrollar un marco de prevención y respuesta basado en las pautas ofrecidas por el Rev. P. J. Lofeudo. A través de su experiencia, es posible articular una estrategia que permita a pastores y fieles distinguir con mayor certeza los fenómenos auténticos de aquellos que, bajo una apariencia de piedad, ocultan la mano del enemigo.
Para abordar este desafío de manera efectiva, es fundamental comenzar por establecer un vocabulario claro que nos permita diferenciar los fenómenos de origen divino de las peligrosas imitaciones de procedencia ajena a Dios.
2.0 Marco Conceptual del Discernimiento Espiritual
La primera línea de defensa contra la desinformación espiritual es la precisión conceptual. El enemigo a menudo explota la ambigüedad terminológica para introducir el error. Definir con claridad los conceptos relacionados con las manifestaciones espirituales es, por tanto, un paso indispensable para un discernimiento efectivo.
Términos de Origen Divino | Fenómenos de Origen Ajenos a Dios |
Vidente: Es la persona que, en sentido amplio, "ve" o tiene visiones de la Virgen, los santos o el Señor. Un vidente puede ver sin necesariamente recibir un mensaje audible, como fue el caso de Francisco en Fátima, quien veía a la Virgen pero no la oía. | Clarividente: Es una persona que posee una habilidad de orden preternatural (demoníaco), no sobrenatural, para conocer hechos pasados, presentes o futuros. Aunque pueda decir verdades, su origen no es divino. El libro de los Hechos (16:16) ilustra esto con la esclava poseída por un "espíritu adivino" que, a pesar de proclamar una verdad sobre San Pablo, fue exorcizada por él. |
Profeta: Es "el que habla en nombre de Dios". Un vidente asume el rol de profeta en el momento en que comunica un mensaje recibido del cielo. Es crucial advertir que incluso un vidente auténtico puede errar si mezcla el mensaje divino con sus propias opiniones o imaginaciones. | Médium/Espiritista: Es un intermediario que invoca y habla con espíritus, que en realidad son demonios. Esta práctica está explícitamente condenada por la Iglesia y en las Escrituras (Deuteronomio 18), donde se la califica de "abominable para el Señor". Abarca desde el espiritismo formal hasta prácticas como el tarot, la ouija ("juego de la copita") o la nigromancia. Es un remedo del sacerdocio que abre las puertas a influencias malignas. |
Místico: Es aquel que ha alcanzado una unión profunda con Dios. Este estado se logra a través de un camino espiritual que tradicionalmente se describe en tres vías: la purgativa (purificación de pecados y apegos), la iluminativa (el alma se somete a la voluntad de Dios y es iluminada por Su luz) y la unitiva (unión del alma con Dios). La vía iluminativa puede entenderse con la metáfora de abrir una ventana en una habitación oscura por la mañana: al entrar la luz, "empezas a ver el desorden y empezas a acomodar". | |
Instrumento de Dios: Es un término general que engloba a videntes, profetas y místicos auténticos que, dotados de dones sobrenaturales (carismas), sirven al plan de salvación de Dios. Es importante destacar que poseer un carisma no es, en sí mismo, señal de santidad personal. |
Una vez comprendido este marco conceptual, es posible adentrarse en el análisis de las tácticas específicas que los falsos mensajeros emplean para infiltrar y manipular a las comunidades de fe.
3.0 Identificación de Patrones de Engaño y Tácticas de Manipulación
Los falsos profetas, aunque diversos, emplean un arsenal de tácticas recurrentes diseñadas para explotar vulnerabilidades doctrinales y psicológicas en los fieles. La identificación de este modus operandi es el primer paso para neutralizar su influencia. Estas tácticas no solo atacan la pureza de la doctrina, sino que también explotan la psicología de los fieles, generando dependencia, fanatismo y división.
3.1 Errores Doctrinales como Indicador Primario
El criterio más importante y definitivo para el discernimiento es la fidelidad a la doctrina de la Iglesia. Un mensaje que contradice la fe revelada no puede, bajo ninguna circunstancia, provenir de Dios. Los errores doctrinales más comunes incluyen:
• Presentación de un "Evangelio Distinto": Introducen supuestas "nuevas revelaciones" que modifican o contradicen la fe apostólica, ignorando la severa advertencia de San Pablo en su carta a los Gálatas.
• Sincretismo con la Nueva Era: Mezclan la fe católica con conceptos ajenos y peligrosos. Un ejemplo burdo es el de Giorgio Bon Giovanni, quien afirma ser la reencarnación de uno de los niños videntes de Fátima y, a su vez, del profeta Elías, vinculando su "misión" con la revelación de verdades sobre extraterrestres.
• Falso Ecumenismo: Promueven el indiferentismo religioso, sugiriendo que todos los caminos y religiones conducen a Dios, una idea que socava la unicidad de Cristo como único Salvador.
• Negación de Verdades Fundamentales: Minimizan o niegan directamente verdades incómodas para la mentalidad moderna, como la existencia del infierno, la necesidad del arrepentimiento o la justicia divina.
• Cuestionamiento de las Escrituras: Tienden a minar la fiabilidad de la Biblia para dar mayor peso a sus propias "revelaciones".
3.2 Perfil del Falso Vidente: Comportamiento y Motivaciones
El comportamiento del supuesto mensajero es una señal de alerta fundamental. Mientras que los videntes auténticos se caracterizan por la discreción y la humildad, los falsos suelen exhibir un perfil conductual muy distinto:
1. Protagonismo y Ausencia de Humildad: Buscan activamente la fama, el dinero y el poder. El fenómeno gira en torno a su persona, en claro contraste con la actitud de videntes auténticos como Santa Bernadette Soubirous, que se retiró para que toda la atención se centrara en la Virgen, o la vidente Ivanka de Medjugorje, quien permanece oculta y "no tiene ningún protagonismo ni lo quiere tener".
2. Desobediencia a la Iglesia: La rebeldía contra la jerarquía eclesiástica es un signo inequívoco de un espíritu falso. Esta desobediencia puede manifestarse abiertamente o de forma sutil, como en el condenado fenómeno de Ohio, donde se creó un centro "ecuménico" para eludir la autoridad del obispo local, o mediante la intimidación legal contra quienes los cuestionan.
3. Falta del Santo Temor de Dios: Sus mensajes revelan una familiaridad carnal o irrespetuosa hacia las personas divinas, tratándolas como a un "amigote". Esta ausencia de reverencia es incompatible con la auténtica mística cristiana.
4. Profecías Fallidas: Ignoran el criterio bíblico del Deuteronomio 18:22. Dan fechas concretas para eventos (guerras mundiales, el Aviso, etc.) que finalmente no ocurren, y luego ofrecen explicaciones para justificar el error sin admitir la falsedad de su fuente.
3.3 Tácticas de Manipulación Psicológica y Control Grupal
Más allá del engaño doctrinal, los falsos videntes despliegan sofisticadas estrategias de manipulación psicológica para asegurar el control sectario sobre sus seguidores y aislarlos de la autoridad de la Iglesia.
• Anzuelo Doctrinal: Su táctica principal es mezclar verdades y prácticas piadosas (rezar el Rosario, adorar la Eucaristía) con falsedades. El Padre Lofeudo atribuye a otro sacerdote la poderosa analogía de "echar gotas de veneno en un litro de leche pura": contamina todo el contenido y lo hace espiritualmente mortal.
• Dominio Psicológico: El vidente llega a igualar su palabra con la de Dios o la Virgen. Esto genera una fuerte dependencia emocional, donde el seguidor piensa: "no me miró hoy, no me sonrió, entonces quiere decir que Dios está enojado conmigo". Este dominio puede causar graves daños psicológicos, como la depresión.
• Creación de un "Grupo Selecto": Fomentan el "síndrome del pequeño resto", haciendo creer a sus seguidores que son un grupo elegido y superior, depositario de mensajes exclusivos. Esto aísla al grupo de la comunidad eclesial más amplia y refuerza su cohesión interna.
• Fanatismo y Agresividad: Los seguidores reaccionan con hostilidad y agresividad ante cualquier objeción o cuestionamiento. Esta incapacidad para dialogar y esta defensa acalorada son características propias de la acción del "mal espíritu" cuando se ve descubierto.
3.4 Uso de Fenómenos Preternaturales para Simular Autoridad Divina
Es crucial entender la distinción entre lo sobrenatural (de origen divino) y lo preternatural (de origen demoníaco). El enemigo puede imitar los dones de Dios para engañar.
Un fenómeno característico es la escritura automática, donde la persona actúa como un "robot", prestando su mano para que un espíritu escriba a través de ella. Esta práctica es teológicamente incompatible con la acción de Dios. Como afirmó Karol Wojtyla (futuro Papa Juan Pablo II), Dios nunca reduce a una persona a ser un "instrumento ciego", pues "dotando la persona de una naturaleza razonable y libre, él le ha conferido el poder de asignarse ella sola los fines de su acción". Dios no anula la libertad y la razón que Él mismo otorgó.
Asimismo, se debe sospechar de una exuberancia de signos y una espectacularidad excesiva (hostias que caen del cielo, profusión de fenómenos extraordinarios, oraciones complicadas que se asemejan a la magia). La acción de Dios se caracteriza por la sencillez, el orden y la paz, no por el efectismo desordenado.
El análisis de estos patrones de engaño nos permite ahora articular una respuesta pastoral y formativa para proteger a los fieles.
4.0 Marco Estratégico para la Prevención y la Formación Pastoral
La respuesta más proactiva frente a los riesgos identificados consiste en el fortalecimiento de las defensas espirituales de la comunidad. Una fe madura, vigilante y firmemente anclada en la roca de la Tradición de la Iglesia es el terreno menos fértil para la cizaña del engaño. Un laicado bien formado no es un receptor pasivo, sino parte activa del sistema inmunitario de la Iglesia contra la infección doctrinal.
4.1 Pilares de la Formación Doctrinal
La principal herramienta preventiva es una sólida formación personal y comunitaria. Los siguientes pilares son fundamentales:
1. Estudio del Catecismo de la Iglesia Católica: Es la fuente fundamental y condensada del magisterio. Debe ser el manual de referencia para contrastar cualquier mensaje o enseñanza dudosa. Su conocimiento proporciona un "sentido de la fe" (sensus fidei) que detecta instintivamente el error.
2. Conocimiento de la Sagrada Escritura: Un estudio serio y orante de la Biblia, utilizando versiones y comentarios fiables y aprobados por la Iglesia, permite a los fieles conocer la "voz" de Dios y distinguir las imitaciones.
3. Investigación del Mensajero: Antes de prestar atención a un supuesto vidente, es un acto de prudencia documentarse sobre su trayectoria, sus escritos, sus afiliaciones y si cuenta con la aprobación de su obispo. La transparencia y la coherencia de vida son indicadores clave.
4.2 Criterios Prácticos para el Discernimiento Comunitario
Las pautas del Padre Lofeudo pueden sintetizarse en un marco de acción práctico para aplicar tanto a nivel personal como comunitario:
• Abstención ante la duda: La prudencia dicta que, si un mensaje o vidente genera la más mínima sospecha, confusión o inquietud, la postura más segura es abstenerse y alejarse. No hay obligación de creer en las revelaciones privadas, y es preferible errar por exceso de cautela.
• Rechazo de la Curiosidad Malsana: Se debe educar a los fieles para evitar la búsqueda de "novedades" o "chismes celestiales". Como advierte San Pablo, llegará un tiempo en que no se soportará la sana doctrina, sino que se buscarán maestros a la medida de los propios deseos.
• Firmeza en la Fe: La espiritualidad de la comunidad debe estar centrada en los medios ordinarios de la gracia: los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Confesión, la oración personal y comunitaria, y las obras de caridad. La fe no debe depender de fenómenos extraordinarios.
• Identificación del "Espíritu de Error": Es crucial educar a los fieles sobre el concepto descrito en 2 Tesalonicenses. Dios permite un "poder seductor" que incita a creer en la mentira a aquellos que no han aceptado el amor de la verdad. La insistencia en creer en falsedades, a pesar de las evidencias en contra, es una trampa espiritual peligrosa.
El cultivo de estos hábitos crea una cultura de discernimiento y prudencia que actúa como un sistema inmunitario espiritual para toda la comunidad.
5.0 Conclusión: Hacia una Cultura de Discernimiento y Prudencia en la Fe
La desinformación espiritual representa un riesgo estratégico de gran magnitud para la Iglesia. Sus consecuencias directas son la pérdida de la fe en los más débiles, la división y polarización dentro de las comunidades, y el grave daño psicológico y espiritual infligido a almas de buena voluntad que caen en el engaño. La proliferación de falsos mensajeros es un signo de los tiempos que exige una respuesta pastoral lúcida y firme.
La solución, como bien se ha señalado, no consiste en "silenciar el cielo", sino en aprender a escuchar con un discernimiento informado, humilde y obediente al magisterio de la Iglesia. Debemos recuperar la confianza en los medios que Cristo nos dejó para nuestra salvación.
La llamada a la acción es clara: líderes pastorales y fieles por igual deben fortalecerse en la verdad a través del estudio riguroso, la oración constante y una confianza inquebrantable en el magisterio perenne de la Iglesia. Es en la seguridad de esta roca, y no en la arena movediza de las revelaciones dudosas, donde encontraremos el baluarte más seguro contra todo engaño.
Conclusión: El Camino Seguro de la Fe
Las advertencias de la Biblia y la Tradición no son prohibiciones arbitrarias, sino el abrazo protector de un Dios que nos quiere libres y a salvo. Estas advertencias son un escudo para defender al creyente de un daño espiritual real y de la influencia destructiva del demonio.
En lugar de buscar respuestas en atajos peligrosos y prohibidos, la fe nos invita a un camino más seguro y luminoso, que podemos recorrer a través de tres prácticas fundamentales:
• Estudiar la doctrina segura: Tener a mano el Catecismo de la Iglesia Católica es fundamental para "cotejar" o comparar cualquier enseñanza que recibamos. Es un punto de referencia seguro que nos garantiza no desviarnos del camino de la verdad.
• Profundizar en la oración: La oración constante es nuestro principal medio de comunicación con Dios. Es un camino de purificación que nos fortalece y nos mantiene alerta contra el mal.
• Refugiarse en los sacramentos: La Eucaristía, y en especial la Adoración al Santísimo Sacramento, es descrita como un "baño de gracias". Es la protección más poderosa que tenemos, donde encontramos a Cristo mismo.
La verdadera paz, el conocimiento y la guía espiritual no se encuentran en las cartas del tarot, en las voces de los espíritus o en las promesas de un adivino, sino en una relación de confianza, amor y obediencia con el único Dios verdadero.


